Prometeo.

Prometeo y el fuego, donación de José Ramón Zaragoza (Cangas de Onís, 1874)

Tríptico de Prometeo

Tríptico de Prometeo, también del mismo autor, José Ramón Zaragoza, en el Museo de Bellas Artes de Oviedo. En la mitología griega, Prometeo fue el bienhechor de la humanidad. Robó el fuego en la fragua de Hefesto para dárselo a los mortales. Zeus encargó al dios de las fraguas que hiciera una cadena y lo encadenara en una roca del Caúcaso, donde un águila le devoraba el hígado que se reproducía constantemente, hasta que un día pasó por allí Hércules y mató al águila de un flechazo. Zeus, como era hijo suyo, lo perdonó, pero obligó a Prometeo a llevar un eslabón de la cadena para recordarle su pecado. Hubo un segundo castigo: envió al hermano de Prometeo, llamado Epimeteo, a la mujer que Hefesto había hecho de arcilla, llamada Pandora, para desgracia de la humanidad, Pandora abrió el cofre que contenía todos los males del mundo.